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miércoles, 6 de abril de 2011

ASI TE AMO... Poema de Audroc.



ASI TE AMO...
- Audroc-

¡Te Amo...!
Con el silencio que ahoga y el grito que desgarra.
Con la ilusión del mañana y la incertidumbre de hoy...
¡Te Amo...!
En cada despertar y en cada nuevo día.
En el anochecer que no termina y en el agónico celo que me anima.
¡Te Amo...!
Con el temor del adiós y la alegría del encuentro.
Con la esperanza que se anida y el temor de una partida.
¡Te Amo...!
En mis pensamientos, en los latidos de mi corazón,
en mi sangre, en mis venas y en la angustiante lágrima del desencuentro.
¡Te Amo...!
Con la premura de la caricia oculta y el beso nunca dado,
como la chispa que enciende grandes fuegos que duermen en el alma.
¡Te Amo...!
Con la pasión adolescente y la serenidad de lo aprendido,
con la ansiedad de lo prohibido y la claridad de lo sentido.
¡Te Amo...!
En la orfandad de un corazón herido,
en la soledad angustiante de un olvido.
¡Te Amo...!
En el silencio de mis pensamientos
y en las profundidades de lo que llevo dentro.
¡Te Amo...!
Como la tempestad ama los vientos,
las arenas al mar violento y el cielo sus estrellas.
¡Te Amo...!
En el infinito mundo del deseo,
más allá de los cuerpos ... Más allá de los tiempos.
¡Te Amo...!
Con libertad de vuelo por sobre el firmamento.
Con ilusión de vientos transponiendo desiertos.
¡Te Amo...!
Cual la lluvia a los prados de invierno,
o la joya preciada que guardaré por siempre
en el rojizo cofre de mi pecho... Latiendo.
¡Te Amo...!
En la simpleza de las cosas profundas
que han de morir conmigo si es que tu no me ayudas.
¡Te Amo...!
Más allá de la tierra en su infinita danza,
que conjuga los tiempos de un círculo en dos lanzas.
¡Te Amo...!
En los silencios que interrumpiera el eco de una bella palabra.
¡Te Amo...!
En el delirio de lo que estando cerca muestra mano no alcanza.
¡Te Amo...!
En la armonía del sol sobre las aguas.
En la melancolía de aquello que se guarda.
En lo que no se ha dicho y estalla en la mirada.
De lo llevado oculto, que siendo Todo, es nada.
¡Te Amo...!
En el lirismo de lo más anhelado
y en la irreal quimera de lo que se ha soñado.
¡Te Amo...!
Sin causa ni razón que me lo explique,
sin base, ni sustento.
Irrazonablemente y sin motivo.
¡Te Amo...! Porque Te Amo...!
Sin sentido.
¡Te Amo...!
Más allá de ti misma.
Más allá del sentido.
¡Te AMO porque Te AMO...!
¿Sabes Porqué...?
¡Porque nunca podría ser Tu Amigo...!
Poema de Audroc.

lunes, 4 de abril de 2011

HURGANDO MI DESTINO...Ninfa Duarte




HURGANDO MI DESTINO...

Procuré el hilo de mi destino
amarrando ternuras y caricias,
enarbolando sonrisas y versos;
fueron mis sentires de suave armiño,
pelusa de nidos… tibieza de amor;
y frente a mis ojos pinté un edén.
Procuré el norte de mi destino,
mi brújula al frente abriendo caminos,
buscando tus labios de hablar lisonjero,
estrofas de mieles… rimas envolventes;
hallé un vergel de rosas y nardos
con aroma dulce, pétalos suaves,
voces de sinsontes y cantares de ninfas…
Procuré un oasis en mi destino
junté colores, bellezas y arpegios donde
instalé tu imagen frente a la mía;
tu mirar de eternas aguas marinas,
mis pupilas color de tierra quemada,
quedaron prendidas en silencio callado,
con chispas de sol y tonos de amor…
Procuré palabras que oculta el destino,
y la fresca brisa musitó en mi oído:
… éste es tu destino… tú vives en él!
Texto de Ninfa Duarte

domingo, 3 de abril de 2011

ACANTILADOS DEL MAR...Audroc



ACANTILADOS DEL MAR...
-Audroc-

Bergantines con proas, sólo con proas,
y sin popas, y sin velas y sin nada,
que atraviesan los mares
en alas de albatros marineros
que abandonan sus nidos,
y con los pies doloridos
y clavados en las tumbas de los peces,
sueñan con libertades de desgarro
cuando la rosa eólica los abraza,
los estrecha y estremece de aullidos.
Acantilados del mar, esbeltos
y recubiertos de óxidos,
de musgos y de espumas,
donde mora siempre solitario
el catalejo del pirata adusto,
severo y desgreñado,
con su mismo color de óxidos,
de musgos y de espumas,
que los confunde en una sóla mole hirsuta;
salvaje y rebelde, primaria y desierta,
hinóspita y desnuda.
Con desnudez venida
del fondo de tremendas conmociones
entre salmos hieráticos
de biblias escritas en las rocas
por dioses implacables
de soledad y angustias.
Con una agreste pastoral estremecida.
Acantilados del mar,
soberbios y majestuosos,
como esfinges paganas
con proféticas barbas de algas
arrancadas por dedos azulinos
con frenesí de interrogante y duda
desde la piel primera;
color de cofre antiguo,
de medallón cobrizo y cárdeno,
de Gólgota, de Cruz, de vigilia y espera,
de sueño en libertades de desgarro
cuando aulla la rosa de los vientos
y golpean sus proas las mareas.
Sus proas sin popas, sin velas, sin nada...
y tiemblan en un partir que nunca llega,
clavados en la tumba de los peces,
mientras el catalejo del pirata adusto,
severo, desgreñado y solitario,
otea imperturbable la horizontal infinita
donde calcinan tibias legendarias
con su botín de enigma inalcanzable
al hundirse el galeón de los crepúsuculos
entre las salvas de la Santa Bárbara,
llenándose sus ojos de naufragios,
con banderas arriadas
en islas de tesoros escondidos
entre lineas de mapas confundidas
ajadas por años de silencio...
Atravesando mares,
en alas de albatros marineros
que abandonan sus nidos.